Ante la crisis: Nuevas Alternativas

Marzo 10, 2009

La crisis es una realidad. El consumo de vino como cualquier otro gasto tambien ha sentido el impacto de esta realidad.

Lo bueno de las crisis es que nos hace mas propensos a experimentar y a eficientar nuestras tendencias de compra.

Cuando la economia es buena muchas veces decidimos tomar lo obvio, nos encerramos dentro de nuestras ideas; mucha personas con la que platico nunca dejaban de tomar grandes vinos de burdeos, de borgoña o vinos de culto de california. Esta crisis los a hecho buscar alternativas, especialmente vinos argentinos y españoles, pero tambien vinos de otras regiones “menos” conocidas de Francia y algunos vinos californianos nuevos.

Otra excelente alternativa es comprar en tiendas departamentales de descuento como Costco y Sams. Ya que generalmente ofrecen vinos entre un 10 y 20% mas económicos que en tiendas especializadas y ofrecen excelentes vinos que muchas veces no se encuentar en otros lugares ya que importan (en ocaciones) directamente.

Por último esta la compra de vinos en linea, ya que es posible encontrar excelentes oprtunidades con unos cuantos clicks.

Pero el mejor consejo para enfrentar la crisis es estar dispuesto a buscar (y a seguir buscando).

Necesidad Extranjera en México

Enero 12, 2009

Nuestro país es nacionalista. Bueno en realidad no, pero nos gusta aparentarlo.

La pruebas sobran, nos encanta gritar México, pero rara vez los que gritan México estan dispuestos a hacer algo por el (menos si son funcionarios públicos).

Tenemos un país extraordinario, personas y tierra, tradiciones e ideas; pero la verdad las mas de las ocaciones las despreciamos. Claro publicamente amamos a nuestro país aunque en secreto nos sintamos americanos y algunos de nosotros medios europeos.

Llevamos una relación abusiva con nuestra Patria. La amamos cuando nos conviene, cuando suena bonito, cuando tenemos miedo de perderla y cuando es negocio (esto explica las giras de la Selección por tierras Norteamericanas).

En el mundo del vino esto es aun mas cierto.

Quien se preocupaba por crear grandes cosas a partir de nuestras tierras hace veinte o treinta años? NADIE.

Hoy en día con el descubrimiento de lo especial que son nuestras tierras, corremos el riesgo de conformarnos. No somos un país que realmente consuma vinos, ni con toda la prensa que ha recibido nuestro vino, ni con la calidad que ha crecido a pasos agigantados hemos logrado verdaderamente convertirnos en un país consumidor de vinos.

Nuestros vinos aunque cada día mas interesantes necesitan seguir mejorando. Ya se siente venir el conformismo. La prensa nacional elogia a los productores y algunos empiezan a creer que son muy especiales, cuando la verdad es que no han logrado NADA.

Muy parecido a nuestro futbol, dice el dicho: mucho ruido y pocas nueces.

Exagero? Solo es necesario observar el panorama que se empieza a pintar.

Dos mil quinientos pesos por un buen Nebbiolo? Que tienen en la cabeza. Chateau Pavie 2001 ahorita en la Europea (D.F., Guadalajara) tiene un precio de mil doscientos pesos!

Es necesario que enológos extranjeros vengan a nuestro país a crear un equilibrio. José Luis Durand es un excelente ejemplo. Este chileno esta creando lo que hoy en día es el mejor vino en nuestro país (Icaro) y por cierto no esta cobrando dos mil quinientos pesos por el.

Creo que el momento de que alguien invierta en México ha llegado. No, no soy malinchista. Todo lo contrario, pero muchas veces quien mas afecta a nuestro país, quien mas inhibe su crecimiento curiosamente somos nosotros los mexicanos (otra vez, ver a los funcionarios públicos).

Aparte de aprender de ellos, el valor de los extranjeros en nuestro país es que crean equilibrio.

Escucha a los vinos

Diciembre 9, 2008

Es una realidad universal que todos decimos cosas, cuando en realidad queremos decir otras. Escucha y observa por lo general son sinónimos de poner atención. Piénsalo, y notarás que es
cierto.

Instintivamente reconocemos que el poner atención en cualquier actividad no solo nos permite desarrollarla mejor sino que (y esto es importante) nos ayuda a entenderla y disfrutarla.

Y al momento de tomar vinos esta es la primera regla: Poner atención.

Especialmente cuando empiezas a consumir, la experiencia y el placer que encuentras en una botella de vino se expanden cuando le das la atención que merece.

La falta de ella evita entender la complejidad, la diversidad y el factor intelectual que ofrecen los vinos.

Los consumidores con experiencia, son especialmente sensibles a este tema. Su atención a los detalles los hace capaces de captar lo que para los distraídos no está allí; arándanos, cerezas, zarzamoras, vainilla, pimienta, caramelo o chocolate; todos son más evidentes cuando escuchas a tus vinos, o mejor dicho cuando les pones atención.

Si a esto le sumamos un gusto, que en las más de la ocasiones llega a devoción, es fácil comprender que existan “expertos” de vinos.

Roger Miller solía decir que existían personas que sentían la lluvia y existían los que solo se mojaban. Es una verdadera tristeza cuando tomamos las cosas de tal forma, que nos volvemos
incapaces de disfrutarlas.

¿Recuerdas el color del último vino que tomaste, sus aromas, o el tiempo que duro su sabor en tu boca?

Escucha a tus vinos, te pagarán el favor.

La hipocrecía de las D.O.

Noviembre 8, 2008

El pensar que existe una correlación entre
de donde vienes y lo que puedes lograr,
es ridículo.

-Ralph Lauren

Siendo totalmente sincero (y bastante vehemente) lo admito, no entiendo el fin de las denominaciones de origen.

La verdad, fuera de crear reglas ilógicas y consejos oprimidores (perdón, reguladores), no entiendo su justificación.

Para mi una D.O. hace implicaciones ridículas; limitan y crean una carga inecesaria para las vinícolas, crean luchas de poder y no garantizan calidad (no, no lo hacen).

Quien no ha probado un vino emocionante, un vino que nunca antes había probado y al hacerlo lo primero que busca, que es? La D.O.? No, lo primero que queremos saber es quien es, cual es el NOMBRE del vino.

La idea de una D.O. es inversa, pretende hacer creer que porque un vino pertenece a ella debe asumirse un nivel de calidad. Es una insinuación de que tu origen es lo mas importante ( D.O. = calidad, y eso es falso).

A alguien le importaría si Vega Sicilia mañana renunciara a la D.O. Ribera del Duero (no que esto vaya a suceder!).

La única regla razonable de una denominacion de origen es que denomine tu origen. Suena absurdo pero es cierto. Esa debe ser su única función, asegurarse que el vino sea de donde dice que es, sin pretensiones. La calidad que la juzgue el consumidor.

El pretender ser juez y parte es la gran hipocrecia de toda Denominación de Origen.

Cuanto aprecian al consumidor?

Septiembre 3, 2008

Te imaginas echar a la basura entre el 5 y 10% de tu dinero?

O, tirar una de cada 8 botellas de vino?

Basicamente esto es lo que hacemos al comprar vinos con corcho. Es una realidad objetiva, el hecho de que aproximadamente 1 de cada 8 botellas de vino esta “encorchada”.

Todos podemos recordar la desilución que sentimos al abrir una preciada botella y justo al poner la nariz sobre el vino sentir ese olor a carton humedo.

El problema: El corcho (y TCA -tricloro fenol).

La industria del corcho alega que los números arriba manejados son una exageración y que la realidad es que solo entre el 1 y 2% de los corchos, y por consecuencia los vinos, estan dañados.

Wine Spectator que constantemente investiga este tipo de situaciones en los vinos de California, comenta que cerca del 15% de los vinos que revisan tienen este problema.

Es necesario aclarar que la presencia de este compuesto químico (TCA) no afecta la salud. Y que la habilidad de percibirlo varía en las personas. La Universidad de California Davis ha hecho estudios donde personas son capaces de percibir estos aromas en una relación de 1 y 2 partículas por trillón.

Existe una solución? Si, y es extremadamente práctica (por lo menos para el consumidor); la taparrosca.

Muchos de los defensores de las “tradiciones” del vino probablemente necesiten la ceremoniosidad del corcho, pero la realidad es que las taparroscas hacen la vida mas práctica y mas segura para los consumidores, al ofrecer un producto que no esta dañado.

La percepción de que los grandes vinos “necesitan” un buen corcho, es altamente debatible (en el mejor de los casos).

Australia tiene decadas embotellando vinos con taparroscas y los resultados hablan por si mismos. Algunas vinícolas en California han empezado a poner taparroscas en mejores vinos (por ejemplo, Plumpjack), no solo en vinos de 8 a 15 dólares.

Es curioso, pero en México no he visto una sola botella con taparrosca.

Supongo que esto tiene que ver con la inversón requerida, ya que la mayor parte de las vinícolas en México estan dando sus primeros pasos.

En el caso de las vinícolas grandes como Cetto, Santo Tomas y Domeqc deberían considerar el cambio a taparroscas.

Esto sería una señal clara de aprecio al consumidor.

Y al final el debate de corcho o no corcho se reduce a esto, cuanto aprecian al consumidor?

El escritor de vinos

Septiembre 3, 2008

El consumidor. La verdad.

Estas palabras deben ser el pilar de todo evaluador de productos. Y al final, el periodista de vinos eso es, un evaluador de productos que intenta ofrecer al consumidor una guía basada en pruebas imparciales.

Uno de los principales problemas de la evaluación de los vinos son las ideas y prejuicios personales (esto sin tomar en cuenta los intereses personales). Como personas es difícil separar nuestras emociones para emitir un juicio justo sobre aquello que nos molesta o nos agrada.

En este sentido el probar un vino a ciegas y el mantener una distancia sana de las vinícolas son esenciales para poder ofrecer una opinión honesta al consumidor. Claro que siempre existirá un aprecio por las personas que constantemente ofrecen calidad.

Existen dentro del periodismo enológico en nuestro país extrañas actitudes que deja en entredicho la entrega al consumidor y el compromiso con la veracidad. “No existe vino malo”, “los buenos vinos no pueden ser baratos”, “el precio y la calidad de lo vinos son proporcionales” son varios comentarios que en realidad son cuestionables y ayudan perpetuar la estúpida noción de que el vino (o por lo menos el buen vino) debe ser consumido solo por personas de cierto nivel económico. Peor tadavía, es el conflicto de intereses que en ocaciones existe: Producir un vino y después hablar de el en una publicación es en el mejor de los casos, altamente cuestionable (Sr. Poncelis, buenas tardes).

El valor de las catas por paneles de “conocedores”, tambien son de dudoso valor para el consumidor. Cuales son los criterios utilizados por cada catador? La virtudes para algunos, fueron fallas para otros? Resulta imposible calibrar el gusto personal al de estos paneles. Aunque referente a este punto debo admitir que en algunas cosas coincido con la cata anual mas famosa en nuestro país (realizada por Día Siete).

Los reconocimientos otorgados a grandes vinícolas por diferentes “concursos” tambien deben ser tomados con cautela.

Sobre publicaciones como catadores, aunque en general buena para el desarrollo de la cultura del vino en nuestro país, son criticables sus catas realizadas por paneles (asi nadie es responsable?) e insisto la mitificación de tendencias y el esnobismo que la rodea.

Robert M. Parker

Imposible hablar del mundo de vinos y no mencionar el poder incalculable de la pluma de su escritor mas famoso.

Creo que a el se le debe la iniciativa de un verdadero periodismo enológico. Ha sido criticado recientemente por llevar al mundo (??) a un estilo de vinos corpulentos, tánicos y cargados de fruta madura.

Debo confesar que en la mayoría de las ocaciones escuchar las críticas contra Robert Parker llega a lo irrisorio. Es casi como escuchar a alguien decir: Y por que se han de hacer las cosas bien… a el que…

Las cosas que Robert Parker propone no estan peleadas con la expresión de un lugar particular. Un ejemplo claro es Chateau Pavie (su añada 2001 puede empezar a disfrutarse), las preses otrorgadas a este chateau desde ser adquirido por Gerara Perse estan claramente sustentadas en la excepcional calidad de sus vinos.

Nos guste o no a todos los que tenemos la envidiable tarea de escribir sobre esto, el es el estándard a seguir. El valor periodístico de su trabajo no tiene paralelo en el mundo de vino. Es un hecho.

Puedo asegurar que el poder de Robert Parker esta ligado a su compromiso con el consumidor y con la verdad.